Paso 1: ¿Dónde está tu lugar tranquilo?
Paso 2: ¿Qué está contigo allí?
Elige todo lo que se sienta reconfortante. Puedes elegir más de uno.
Paso 3: Usa tus sentidos
Imagínalo tan claramente como puedas. Tómate tu tiempo con cada uno.
- ¿Qué puedes ver?
- ¿Qué puedes escuchar?
- ¿Qué puedes oler?
- ¿Qué puedes sentir — en tu piel, bajo tus pies?
- ¿Cómo se siente tu cuerpo cuando estás allí?
Este lugar es tuyo.
Descansa aquí el tiempo que necesites. Cuando estés listo, puedes abrir los ojos.