Para entender el tratamiento de tu hijo/a
¿Qué es la terapia EMDR?
EMDR ayuda al cerebro a procesar recuerdos difíciles para que dejen de causar malestar. Tu hijo/a mantiene el control en todo momento. Esta página explica qué es, cómo funciona y qué esperar.
¿Es segura la terapia EMDR?
EMDR está reconocida como una terapia segura y eficaz por la Organización Mundial de la Salud, la Asociación Americana de Psicología y el Departamento de Asuntos de Veteranos de EE. UU. Cuando la realiza un terapeuta capacitado, se considera segura tanto para niños como para adultos — y puede adaptarse incluso a niños de 2 o 3 años. Si tienes dudas, habla con tu terapeuta; puede explicarte cómo se adapta el tratamiento a tu hijo/a.
Para entender EMDR
EMDR son las siglas en inglés de Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares. Es una terapia que ayuda al cerebro a procesar los recuerdos traumáticos para que dejen de sentirse tan abrumadores.
Cuando ocurre algo aterrador o abrumador, a veces el cerebro tiene dificultades para "archivar" bien ese recuerdo. Puede sentirse como si el recuerdo se quedara atascado — provocando pesadillas, ansiedad o reacciones intensas ante cualquier cosa que recuerde lo que pasó.
EMDR ayuda al cerebro a desatascar esos recuerdos y procesarlos como recuerdos normales — recuerdos que podemos evocar sin sentirnos abrumados.
¿Cómo funciona?
Durante una sesión de EMDR, tu hijo/a pensará en un recuerdo difícil mientras sigue con la mirada los dedos del terapeuta (o mientras recibe toques suaves o sonidos alternados). Este movimiento de un lado a otro ayuda al cerebro a procesar el recuerdo.
Piénsalo así
Cuando dormimos y soñamos, nuestros ojos se mueven de un lado a otro durante el sueño REM, y eso ayuda al cerebro a procesar lo que vivimos durante el día. EMDR usa un proceso parecido, pero estando despiertos, para ayudar a procesar los recuerdos atascados.
Qué pasa en las sesiones
1 Primero, construir confianza
EMDR no se apresura. Antes de trabajar con cualquier recuerdo, el terapeuta va a:
- Conocer a tu hijo/a y ayudarle a sentirse en confianza
- Conocer su historia y los motivos por los que llegó a terapia
- Enseñarle técnicas para calmarse y manejar momentos difíciles
- Crear un "lugar seguro" en su imaginación al que pueda ir en cualquier momento
2 Procesar los recuerdos
Cuando tu hijo/a esté listo/a, comenzará a trabajar con los recuerdos difíciles:
- Tu hijo/a controla el ritmo — puede parar en cualquier momento
- No tiene que describir todo en voz alta
- El terapeuta lo acompaña y lo guía de forma segura
- Las sesiones terminan con ejercicios para calmarse
Tu hijo/a tiene el control
Tu hijo/a puede detener el proceso en cualquier momento levantando la mano o diciendo "alto". El terapeuta nunca lo presionará para continuar si no está listo/a.
Qué esperar después de las sesiones
Después de las sesiones de EMDR, tu hijo/a podría:
Todo esto es parte normal de la sanación. Si algo te preocupa, no dudes en hablar con el terapeuta de tu hijo/a.
Un cronograma aproximado
Cada niño es diferente, pero esta es una idea general de cómo avanza la terapia EMDR. El terapeuta ajustará el ritmo a las necesidades de tu hijo/a.
- Semanas 1–3Los primeros pasos. Construir confianza, conocer la historia de tu hijo/a y enseñarle habilidades para afrontar momentos difíciles. Todavía no se procesan recuerdos.
- Semanas 3–5Preparación. Practicar técnicas para calmarse, crear un "lugar seguro" y asegurarse de que tu hijo/a se sienta listo/a.
- Semanas 5+Procesamiento. Trabajar los recuerdos elegidos con estimulación bilateral. Algunos niños sienten alivio en pocas sesiones; otros, con historias más complejas, pueden necesitar más tiempo.
- En adelanteSeguimiento y cierre. Revisar el progreso, trabajar los recuerdos que queden pendientes y asegurarse de que tu hijo/a se sienta estable antes de terminar el tratamiento.
Qué decir (y qué evitar)
Ayuda
- "Estoy orgulloso/a de ti por ir a terapia."
- "No tienes que contarme de qué hablaron."
- "Está bien sentirte cansado/a o con emociones fuertes después."
- "Aquí estoy si necesitas algo."
- "¿Quieres que hagamos juntos tus ejercicios para calmarte?"
Mejor evitar
- "¿De qué hablaron en terapia?"
- "Ya deberías haberlo superado."
- "Simplemente trata de no pensar en eso."
- "Otros niños han pasado por cosas peores."
- "¿Ya estás curado/a?"
Preguntas frecuentes
¿Mi hijo/a tendrá que revivir su trauma?
EMDR no requiere que tu hijo/a describa su trauma en detalle ni que lo reviva. Puede procesar los recuerdos con muy poca descripción verbal. El terapeuta lo acompañará de forma segura durante todo el proceso.
¿Cuánto tiempo toma EMDR?
Varía con cada niño. Algunos mejoran en solo unas cuantas sesiones; otros, con historias más complejas, pueden necesitar más tiempo. El terapeuta hablará contigo sobre qué esperar.
¿Mi hijo/a recordará su trauma de otra manera?
EMDR no cambia ni borra los recuerdos. Tu hijo/a seguirá recordando lo que pasó, pero el recuerdo debería sentirse menos doloroso — más como un recuerdo normal del pasado.
¿Es seguro EMDR para los niños?
Sí. EMDR se ha adaptado especialmente para niños y se considera seguro cuando lo realiza un terapeuta capacitado. Puede usarse con niños desde los 2 o 3 años, y el terapeuta ajusta las técnicas a la etapa de desarrollo de tu hijo/a.
Cómo apoyar a tu hijo/a
Antes de las sesiones
- Mantén horarios de cita regulares
- Asegúrate de que haya comido y descansado
- Eviten las prisas al ir y volver de las citas
Después de las sesiones
- Permite un rato de tranquilidad si lo necesita
- Ten a la mano actividades tranquilas
- No lo presiones para que hable
En casa
- Practiquen juntos las técnicas para calmarse
- Recuérdale su "lugar seguro"
- Mantén rutinas predecibles
- Ten paciencia — la sanación no es una línea recta
Cuándo hablar con el terapeuta
Comunícate con el terapeuta de tu hijo/a si notas algo de lo siguiente entre sesiones:
- Un aumento notable de pesadillas, ansiedad o cambios de conducta
- Comentarios sobre querer hacerse daño o hacerle daño a otros
- Negarse a ir a terapia o un miedo repentino a las sesiones
- Reacciones emocionales mucho más intensas o duraderas de lo habitual
- No estás seguro/a de si lo que ves es parte normal del tratamiento
Si tu hijo/a está en peligro inmediato, llama al 911 o acude a la sala de emergencias más cercana. También puedes comunicarte con la Línea 988 de Prevención del Suicidio (llama o envía un mensaje de texto al 988, o envía HOLA al 741741).
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