TF-CBT · Para profesionales con formación
Psicoeducación y orientación al cuidador
Usa esta referencia original para preparar una conversación con un niño y un cuidador seguro que brinde apoyo.
Adapta el lenguaje al desarrollo, la cultura y la comprensión de la familia. Apoya el trabajo de profesionales capacitados y no reemplaza la formación ni un plan de crianza individualizado.
Comenzar con sus preguntas
Pregunta qué cree la familia sobre las reacciones al estrés y la terapia. Ofrece una explicación pertinente y luego invita a que la describan con sus propias palabras. Evita prometer un resultado específico o corregir todas las dudas de una vez.
Ejemplo de lenguaje original: «A veces la alarma del cuerpo sigue encendida después de algo aterrador. Podemos aprender sobre esa alarma y practicar juntos formas de manejarla».
Elegir una habilidad del cuidador
Identifica una situación cotidiana y una conducta específica y alcanzable que quieras fomentar. Ayuda al cuidador a notar el esfuerzo del niño y a elogiarlo de manera clara y oportuna. Practiquen una instrucción breve y una respuesta predecible. Considera si las expectativas corresponden a las capacidades del niño y a su estrés actual.
- ¿Qué ya funciona en la relación?
- ¿Qué podría necesitar el niño antes de seguir la instrucción?
- ¿Qué puede hacer el cuidador para tranquilizarse antes de responder?
Hacer manejable la práctica
Acuerden una oportunidad cotidiana para probar la habilidad. Pregunta por obstáculos y elige una versión más pequeña si hace falta. Nunca uses ignorar ante conductas peligrosas, revelaciones o pedidos de protección; atiende directamente la seguridad. Adapta cualquier estrategia de manejo de conducta mediante evaluación y orientación.
En el seguimiento, pregunta qué ocurrió sin culpar. Reconoce el esfuerzo, ajusta el plan y deja espacio para preguntas y emociones del cuidador.