TF-CBT · Para niños y cuidadores
Mi práctica de relajación
Usa esta hoja para recordar una habilidad de calma que hayas practicado con tu terapeuta.
Puedes escribir, dibujar o pedir ayuda. Elige un momento cotidiano en el que te sientas relativamente cómodo. No necesitas recordar algo aterrador ni provocarte malestar para completar la hoja.
Elegir una habilidad cómoda
¿Qué te resulta útil hoy? Podrías probar una respiración suave, soltar lentamente la tensión de los hombros, estirarte con comodidad o notar los pies sobre el piso. Elige una habilidad que tu terapeuta te haya ayudado a aprender. Mantén los ojos abiertos si así te sientes mejor. Respirar debe sentirse cómodo; no necesitas retener el aire ni forzar respiraciones profundas.
Mi habilidad y cómo prefiero practicarla:
Notar qué ocurre
Antes de practicar, ¿qué notas en tu cuerpo? Después de un intento breve, vuelve a observar. Puedes sentirte un poco diferente, igual o incómodo. No hay una sensación obligatoria ni una calificación que aprobar. Detente o cambia de actividad si sientes mareo, incomodidad o más malestar.
Lo que noté antes y después:
Planear el apoyo
¿Cuándo podría caber una práctica pequeña en tu día? ¿Quién puede recordártela con amabilidad o practicar contigo? Un cuidador puede ofrecer opciones y reconocer el esfuerzo sin exigir que estés tranquilo.
Lleva tus preguntas a tu terapeuta: ¿Qué ayudó? ¿Qué fue difícil? ¿Otra habilidad resultaría más cómoda? Si necesitas ayuda ahora, pídesela a un adulto de confianza; no tienes que manejar los sentimientos difíciles sin apoyo.